El Gobierno dominicano elevó este miércoles el
tono diplomático frente a la crisis boliviana y advirtió que no
respaldará ninguna acción dirigida a romper el orden constitucional ni a
desconocer los resultados electorales de Bolivia en 2025.
La posición fue presentada por el
canciller Roberto Álvarez
durante una sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados
Americanos (OEA), marcada por denuncias sobre disturbios, bloqueos y tensión política en
territorio boliviano.
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El ministro dominicano expresó preocupación por el deterioro político, social
y humanitario que atraviesa Bolivia y alertó sobre el impacto que los
conflictos están teniendo en la población más vulnerable.
“Cuando el conflicto político abandona los cauces institucionales, quienes
primero sufren son los sectores más vulnerables”, afirmó Álvarez al
referirse a los bloqueos que han afectado el acceso a alimentos,
combustibles y medicamentos.
Santo Domingo respalda al gobierno boliviano
Durante su intervención virtual, el canciller defendió la legitimidad de las
autoridades bolivianas encabezadas por Rodrigo Paz y sostuvo que cualquier
diferencia política debe resolverse dentro del marco democrático.
Álvarez insistió en que la intimidación, la coerción y los intentos de ruptura
institucional no pueden sustituir los mecanismos constitucionales ni el
diálogo político.
El funcionario recordó además que República Dominicana ya había condenado en
2024 cualquier intento de quiebre institucional contra el entonces gobierno de
Luis Arce Catacora durante la 54ª Asamblea General de la OEA celebrada en
Asunción.
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La crisis boliviana preocupa a la región
El jefe de la diplomacia dominicana sostuvo que Bolivia enfrenta desafíos
estructurales que requieren acuerdos nacionales sostenibles y una respuesta
política responsable.
También valoró los esfuerzos de diálogo impulsados por las autoridades
bolivianas y destacó la cooperación regional para garantizar el suministro de
bienes esenciales en medio de la crisis.
Álvarez reconoció particularmente el apoyo brindado por Argentina y otros
países de la región para facilitar alimentos, medicinas e insumos básicos al
pueblo boliviano, calificando esas acciones como una muestra de cooperación
hemisférica.
La sesión de la OEA incluyó una denuncia formal presentada por el canciller
boliviano Fernando Aramayo y un informe del viceministro Carlos Paz Ide sobre
la situación interna que atraviesa el país sudamericano.










