Los cambios implementados con la entrada en
operación del túnel de la Plaza de la Bandera
han modificado la circulación en uno de los puntos de mayor flujo vehicular
del Gran Santo Domingo, obligando a
conductores del transporte público y privado a tomar rutas alternas
tras el cierre de la intersección de las avenidas Rómulo Betancourt y Luperón.
La
nueva configuración vial ha incrementado los tiempos de recorrido para
numerosos usuarios, quienes aseguran que ahora deben recorrer mayores distancias para
acceder a sectores ubicados en el entorno de la Plaza de la Bandera.
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Transportistas reportan mayores tiempos de desplazamiento
Choferes consultados indicaron que el cierre de la intersección alteró sus
trayectos habituales y complicó el acceso hacia varias zonas cercanas, una
situación que, afirman, afecta tanto la operación del transporte como la
movilidad de los pasajeros.
Ante este escenario, plantean la necesidad de habilitar alternativas que
permitan mejorar la circulación y reduzcan los desvíos que deben realizar
diariamente.
Obra busca agilizar el tránsito, pero enfrenta ajustes
El túnel forma parte de las intervenciones desarrolladas para mejorar la
fluidez vehicular en uno de los principales corredores del Gran Santo Domingo.
No obstante, la reorganización del tránsito ha generado inconformidad entre
quienes utilizan esa vía de forma cotidiana.
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Mientras continúan adaptándose a los nuevos cambios, conductores esperan que
las autoridades evalúen el comportamiento del tránsito tras la apertura de la
infraestructura y, si es necesario, implementen medidas que mitiguen los
inconvenientes registrados en los primeros días de operación.










