El fin de semana, en Washington, fue muy tenso.
El presidente Donald Trump, camino a Florida, a la boda de su hijo mayor,
impredecible, se devolvió y convocó su equipo de seguridad nacional a
Washington.
“Siento que es importante para mí permanecer en Washington, D.C., en la Casa
Blanca, durante este período tan importante”, escribió Trump en sus redes
sociales.
Tulsi Gabbard, la Directora Nacional de Inteligencia, renunció alegando la
salud de su esposo, los políticos siempre descubren que “tienen familia”
cuando están en problemas. Dicen que renunció, antes de que la despidieran.

Después informaron que arrestaron a varios “agentes de Irán”, que planeaban
asesinar a Ivanka, la hija mayor de Trump. Un hombre abrió fuego cerca de la
Casa Blanca, el Servicio Secreto (Guardia Presidencial) lo mató.
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Se habla de reiniciar ataques contra Irán, pero aviones y helicópteros
militares estadounidenses llegaron a Venezuela y dicen que van rumbo a Cuba.
Pronto sabremos si fue Cuba, Irán, ambas, o cualquier otra cosa, el origen del
tenso fin de semana en Washington.
El jefe del Comando Sur, general de los U.S. Marines Francis L. Donovan,
visitó Venezuela el domingo, dicen que instalarán bases estadounidenses en la
Patria de Bolívar.
Hay cosas raras.
Delcy Rodríguez, la presidenta venezolana, tiene problemas por su relación con
el expresidente español, José Rodríguez Zapatero, ahora formalmente acusado de
corrupción, ella está frágil, cederá más.
En Cuba, la situación se deteriora cada minuto. La sucesión del liderazgo
resultó difícil, Fidel Castro fue único, y los tiempos cambiaron. Raúl, su
hermano, está frágil, con 94 años y sin línea de sucesión, tiene muy pocas
opciones.
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Irán resultó bastante difícil para Trump, sería conveniente concentrarse en el
vecindario, donde podría tener “importantes éxitos políticos” para su
gobierno.
Irán saldrá del ciclo noticioso, entrará Cuba, una historia fresca, con
proximidad, una característica fundamental de la noticia, un “triunfo” que en
67 años, ningún presidente logró.
El cambio de la política exterior, de Irán a Cuba, justifica las tensiones del
fin de semana en Washington.









