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Candidata socialista en NY queda bajo fuego por polémicos mensajes

La campaña de
Darializa Ávila Chevalier
entró en una tormenta política luego de que
resurgieran antiguas publicaciones en redes sociales calificadas como
ofensivas y racistas
, en plena disputa por las primarias demócratas del Distrito 13 en Nueva
York.

Darializa Avila Chevalier con gafas blancas, suéter de cuello alto y pañuelo estampado sobre fondo gris claro

La candidata socialista de 31 años, respaldada por Democratic Socialists of
America (DSA), enfrenta cuestionamientos por mensajes dirigidos contra mujeres
blancas, hombres negros y árabes publicados en 2019 en Twitter, hoy X.

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Según un reporte del New York Post, Ávila Chevalier escribió en febrero de ese
año: “Hombres negros, hombres árabes fetichizando mujeres colonizadoras feas”.

Meses después, también relató haberle cerrado la puerta a una “anciana blanca”
en un restaurante Popeyes tras una conversación relacionada con el movimiento
BDS, una campaña internacional crítica hacia Israel.

Las publicaciones golpean su campaña contra Espaillat

La controversia estalla mientras Ávila Chevalier compite en las primarias
demócratas contra el congresista Adriano Espaillat, en una carrera marcada por
fuertes diferencias ideológicas.

El New York Post también resaltó posturas defendidas por la candidata, entre
ellas la abolición de cárceles, la eliminación del ICE y el fin del apoyo
militar de Estados Unidos a Israel.

A esto se suman cuestionamientos por donaciones recibidas desde personas
vinculadas a Palantir Technologies y Dataminr, compañías relacionadas con
herramientas de vigilancia utilizadas por agencias de seguridad y control
migratorio.

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Uno de los aportes señalados provino de Aidan Duffy, ingeniero de Palantir
vinculado a la plataforma Foundry, utilizada por la administración Trump para
recopilar datos sobre ciudadanos estadounidenses.

Vínculos ideológicos y activismo universitario reabren debate

Chevalier, nacida en Florida y autodefinida como Afrolatina, aseguró haberse
convertido al islam hace tres años durante una intervención en el Centro
Islámico Al-Khoei, en Queens.

Ese centro es dirigido por el jeque Fadhel Al-Sahlani, figura señalada por
negar el Holocausto.

La candidata también participó como activista antiisraelí en la Universidad de
Columbia entre 2012 y 2016, donde colaboró con el grupo Estudiantes por la
Justicia en Palestina y promovió iniciativas de desinversión contra Israel.

Además, estuvo vinculada a los campamentos de protesta conocidos como
“tentefada”, episodios que derivaron en tensiones dentro de la universidad y
posteriormente en una demanda de la administración Trump que concluyó con un
acuerdo de 221 millones de dólares.

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