El
proyecto que modifica la Ley Orgánica de la Policía Nacional
ha abierto una discusión que va más allá de los cambios legales propuestos:
mientras
algunos sectores plantean transformar desde sus bases el modelo policial, otros advierten que la iniciativa podría debilitar la institución.
La propuesta, sometida por el Poder Ejecutivo y bajo estudio del Congreso
Nacional, enfrenta posiciones encontradas sobre el alcance que debe tener la
transformación de la Policía Nacional.
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Antonio Taveras plantea crear una nueva Policía Nacional
El senador Antonio Taveras Guzmán sostuvo que la Policía Nacional “no es
reformable” debido a una cultura de violencia que, según afirmó, arrastra
desde su creación durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
A su juicio, el país necesita construir una institución basada en un modelo de
policía civil y comunitaria, con énfasis en la prevención del delito, la
protección de los derechos ciudadanos y una formación profesional más
rigurosa.
También planteó eliminar prácticas vinculadas a una estructura militarizada y
enfrentar la corrupción que, según señaló, se ha mantenido durante décadas.
Guzmán Fermín advierte que el proyecto puede debilitar la institución
El exdirector de la Policía Nacional Rafael Guillermo Guzmán Fermín cuestionó
varios puntos de la iniciativa y consideró que algunas de sus disposiciones
podrían afectar el funcionamiento del cuerpo del orden.
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Entre sus objeciones citó la eliminación de derechos adquiridos de los agentes
relacionados con las pensiones y la creación de un subdirector general civil
con responsabilidad sobre las finanzas de la institución, medida que
interpretó como una interferencia en el mando policial.
Guzmán Fermín también pidió al Congreso Nacional ampliar el análisis del
proyecto y evitar una aprobación acelerada.
El debate deja planteadas dos visiones sobre el futuro de la Policía Nacional:
una que propone reemplazar el modelo institucional vigente desde sus
fundamentos y otra que cuestiona aspectos concretos de la reforma impulsada
por el Gobierno.
El trámite legislativo determinará si la propuesta se limita a modificar el
funcionamiento de la institución o si la discusión política termina abriendo
paso a una transformación más profunda del modelo policial.










