Elrespaldo

Sitio oficial de noticias

Deportes

Ricky Noboa resalta el fanático y legado del béisbol en su carrera




Dionisio Soldevilla conversa con Ricky Noboa. Fuente Externa

Por Alexander Gómez

El veterano narrador deportivo Ricky Noboa aseguró que el mayor reconocimiento que puede recibir un cronista proviene de la fanaticada y no de sus colegas, al tiempo que definió al deporte como una herramienta de formación para la juventud y una responsabilidad para quienes tienen un micrófono o una pluma. 

«Yo creo que todo está en manos del fanático. Uno debe trabajar siempre para el fanático», afirmó Noboa durante una entrevista con Dionisio Soldevila en Xtraining.

Noboa, una de las voces más reconocidas del béisbol dominicano, recordó que su carrera le permitió compartir con leyendas de las Grandes Ligas como Mickey Mantle, además de narrar acontecimientos históricos como el Juego de Estrellas de 2008 en el Yankee Stadium, el primer Clásico Mundial de Béisbol y la Serie Mundial de 2004.

 «Cuando me vi entre miembros del Salón de la Fama dije: ‘Dios mío, yo estaba destinado a esto’», expresó. También evocó con emoción el momento en que Mantle lo saludó y le deseó suerte antes de una transmisión. «Para mí eso es inolvidable», dijo.

El cronista explicó que muchas de sus frases y apodos para los jugadores surgieron de manera espontánea, inspiradas en el estilo de juego y con el propósito de conectar con el público. 

Recordó expresiones como «Pedro el Grande», «el monstruo de Mano Guayabo», «el acorazado» y «pidió cacao», que se popularizaron entre los aficionados.

 «No eran nombres al azar; correspondían a lo que ellos enseñaban en el terreno. Hay que dejar fluir la imaginación y la creatividad porque el fanático disfruta de esas cosas», señaló.

Noboa, quien decidió retirarse voluntariamente de las transmisiones tras décadas de carrera, explicó que buscaba dedicar más tiempo a su familia y a nuevos proyectos, entre ellos la escritura de sus memorias y su columna de opinión. 

Asimismo, reiteró sus críticas al sistema de desarrollo de prospectos en República Dominicana, al considerar que los niños son expuestos demasiado temprano a las presiones del béisbol profesional. 

«Hay muchachos de 10 y 11 años que ya están siendo acordados. No tienen tiempo para ser niños», sostuvo.



LEAVE A RESPONSE

Your email address will not be published. Required fields are marked *