La
decisión judicial que favoreció a Gonzalo Castillo en el caso Calamar
ha reactivado el choque político en torno al sistema de justicia dominicano.
Desde el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la respuesta fue inmediata
y vino acompañada de fuertes cuestionamientos a la institucionalidad del país.

El secretario general del PLD,
Charlie Mariotti, aseguró que el excandidato presidencial fue objeto de una
persecución
basada en motivaciones políticas y afirmó que el proceso en su contra
evidenció debilidades en el funcionamiento del Estado de derecho.
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Las declaraciones se producen días después de que a Castillo se le otorgara un
auto de no ha lugar en el expediente judicial vinculado al caso Calamar.
Mariotti acusa a la justicia de responder a intereses políticos
El dirigente peledeísta sostuvo que
Gonzalo Castillo
es una víctima de una institucionalidad debilitada y de un sistema judicial
que, según su visión, actúa bajo influencias ajenas a la independencia que
exige la ley.
“Gonzalo es víctima de esta precaria institucionalidad y de una justicia
complaciente a los designios de otras fuerzas políticas y a los designios del
poder”, manifestó.
Con esa afirmación, Mariotti colocó nuevamente en el debate público las
críticas de sectores opositores sobre el manejo de procesos judiciales
relacionados con exfuncionarios y figuras políticas.
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La defensa política de Gonzalo Castillo
Más allá de los cuestionamientos al sistema judicial, el secretario general
del
PLD reivindicó la trayectoria del exministro y excandidato presidencial.
Mariotti destacó su capacidad de gestión y aseguró que el expediente
presentado en su contra carecía de fundamentos suficientes para sostener las
acusaciones formuladas por el Ministerio Público.
A su juicio, la forma en que se desarrolló el proceso terminó convirtiendo a
Castillo en una figura perjudicada por decisiones que trascendieron el ámbito
estrictamente jurídico.
El caso Calamar sigue marcando el debate político
Las declaraciones reflejan la estrategia del PLD de utilizar el desenlace
favorable para Gonzalo Castillo como argumento en su crítica al sistema de
justicia y a la actual gestión gubernamental.
Mientras el partido insiste en que el expediente fue construido sin bases
sólidas, el caso continúa siendo uno de los episodios más sensibles dentro de
la confrontación política nacional y del debate sobre la independencia de las
instituciones.
La postura de Mariotti refuerza la narrativa de defensa que el PLD ha
mantenido desde el inicio del proceso y anticipa que la discusión sobre el
alcance de las investigaciones judiciales seguirá ocupando un lugar central en
la agenda política.









